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Solemnidad de Todos los Santos (lunes, 1 de noviembre)

La primera observancia cierta de una fiesta en honor de todos los santos es una conmemoración de principios del siglo IV de «todos los mártires». A principios del siglo VII, después de que sucesivas oleadas de invasores saquearan las catacumbas, el Papa Bonifacio IV recogió unos 28 carros de huesos y los volvió a enterrar bajo el Panteón, un templo romano dedicado a todos los dioses. El papa volvió a consagrar el santuario como iglesia cristiana. Según el venerable Bede, el papa pretendía «que la memoria de todos los santos fuera honrada en el futuro en el lugar que antes había sido dedicado al culto no de los dioses sino de los demonios» (Sobre el cálculo del tiempo).

Pero la rededicación del Panteón, al igual que la anterior conmemoración de todos los mártires, tuvo lugar en mayo. Muchas Iglesias orientales siguen honrando a todos los santos en primavera, ya sea durante el tiempo de Pascua o inmediatamente después de Pentecostés.

Cómo llegó la Iglesia occidental a celebrar esta fiesta, ahora reconocida como solemnidad, en noviembre es un rompecabezas para los historiadores. El teólogo anglosajón Alcuino celebraba la fiesta el 1 de noviembre en el año 800, al igual que su amigo Arno, obispo de Salzburgo. Roma adoptó finalmente esa fecha en el siglo IX.

Para reflexionar sobre la oración

Más tarde, cuando los cristianos eran libres de rendir culto según su conciencia, la Iglesia reconoció otras vías de santidad. En los primeros siglos, el único criterio era la aclamación popular, incluso cuando la aprobación del obispo se convirtió en el paso final para incluir una conmemoración en el calendario. La primera canonización papal tuvo lugar en el año 993; el largo proceso que ahora se requiere para demostrar la santidad extraordinaria tomó forma en los últimos 500 años. La fiesta de hoy honra tanto a los oscuros como a los famosos: los santos que cada uno de nosotros ha conocido.

«Hay una comunión de santos que dan testimonio de Cristo resucitado que llega hasta los confines del mundo e incluso más allá. Abarca a personas de hace mucho tiempo y de muy lejos. Es esa inmensa comunidad de hombres y mujeres que con palabras y obras han proclamado y proclaman el señorío de Jesús» -Henri Nouwen en Pan para el camino

Oración

Dios todopoderoso y siempre vivo

por cuyos dones veneramos en una sola celebración

los méritos de todos los santos,

concédenos, te lo rogamos,

por las oraciones de tantos intercesores,

la abundancia de la reconciliación contigo

que anhelamos vivamente

Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo

que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo,

un solo Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

(del Misal Romano)

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Traducción realizada con la versión gratuita del traductor www.DeepL.com/Translator

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